Conoce mejor la toxoplasmosis y sus riesgos

La toxoplasmosis

La toxoplasmosis es una infección parasitaria causada por un protozoo llamado Toxoplasma Gondii.

Se trata de un parásito cuyo hospedador definitivo es el gato, en cuyo intestino se reproduce causando cuadros leves de diarrea y apatía que suelen pasar desapercibidos. A los pocos días de la infección los gatos eliminan huevos junto con las heces, pero solo durante dos o tres semanas durante su vida (por lo que nuestro gato tiene un bajo riesgo de transmisión de la enfermedad).

Estos huevos necesitan un periodo de activación de al menos 24h para poder infectar (por lo que eliminando las heces de nuestro gato a diario reducimos aún más el riesgo de infección). Aguantan durante mucho tiempo en el medio ambiente bajo determinadas condiciones y son muy resistentes a los desinfectantes comunes.

Sólo en el gato los huevos pueden completar sus desarrollo, en los humanos y en el resto de mamíferos y aves atravesarán el sistema digestivo para enquistarse en músculos o tejido nervioso (carne de ovejas, vacas, cerdos...).

La forma de infección es mediante ingestión de los huevos o de los quistes.

La toxoplasmosis es una de las infecciones más comunes del mundo. La mayoría de los casos pasan desapercibidos, ya que los síntomas suelen asemejarse a los de la gripe. Aunque el parásito permanezca enquistado en nuestro organismo, nuestro sistema inmune lo mantiene controlado y la infección activa solo ocurre una vez en la vida. Por lo tanto en una persona sana se trata de una enfermedad de carácter leve.

 

Riesgos de la Toxoplasmosis

Los únicos grupos de riesgo ante esta enfermedad son las personas inmunodeprimidas (enfermos de VIH, pacientes transplantados, pacientes en tratamiento con quimioterapia...) y las mujeres embarazadas, ya que los quistes pueden atravesar la placenta y afectar al feto de forma grave.

Hay que tener en cuenta que si las mujeres contraen la infección antes del embarazo ya no existe riesgo de transmisión al feto durante el mismo, ni de nueva infección porque el sistema inmune reconocerá el parásito y actuará frente a él. En España se calcula que un 30-40% de la población presenta anticuerpos frente a la toxoplasmosis.

Por eso, a todas las mujeres embarazadas se les realiza una prueba analítica de esta enfermedad desde el primer control ginecológico. Si el título de anticuerpos es positivo no existe riego para el feto. Si el título de anticuerpos es negativo, no quiere decir que tenga que deshacerse de su gato, podemos hacer una prueba serológica al gato para saber si este es o no positivo (40-60% de prevalencia de enfermedad en España), y además adoptar una serie de medidas preventivas ya que el gato no es la principal fuente de infección.

Se ha demostrado que NO existe aumento del riesgo de infección por toxoplasmosis en propietarios de gatos respecto al resto de la población.

Medidas preventivas

 Las medidas preventivas a tomar por mujeres embarazadas o por pesonas inmunodeprimidas con el fin de evitar la infección por toxoplasmosis serán:

  • No comer, ni manipular carne cruda o poco cocinada. Los quistes presentes en los músculos de los animales (ovejas, vacas...) son la principal fuente de infección. El toxoplasma muere a 72ºC y resiste la congelación casera (necesita -180ºC). No comer tampoco embutidos ni jamón serrano.
  • Lavarse bien las manos con agua y jabón antes y después de manipular cualquier alimento. Evitar tocarse los ojos, la nariz o la boca con las manos sucias.
  • Lavar y desinfectar los utensilios y las superficies que se hayan utilizado en la preparación de los alimentos.
  • Pelar y lavar concienzudamente frutas y verduras antes de consumirlas. Evitar consumirlas si comemos fuera de casa.
  • No beber agua de manantiales, ríos o cauces naturales.
  • Evitar trabajos de jardinería o utilizar guantes para hacerlo.
  • No permitir al gato salir al exterior para evitar que cace ratones o pajaritos, o que esté en contacto con gatos callejeros. No alimentarlo con carne cruda.
  • Nunca manipular la bandeja del gato, otra persona deberá encargarse de cambiar la bandeja diariamente, eliminando todo el contenido de la misma.
  • Lavarse bien las manos con agua y jabón tras jugar con nuestro gato, evitar hacerlo en la medida de lo posible y nunca acercarse a gatos callejeros.

Por lo tanto, con una vigilancia adecuada de la higiene y manipulación personal, doméstica y alimentaria durante el embarazo o de un determinado periodo de inmunosupresión, podemos prevenir los problemas ocasionados por la toxoplasmosis de una manera eficaz sin tener que desprendernos de nuestra mascota.