La enfermedad del arañazo del gato

¿Qué es la enfermedad por arañazo de gato?

Es una enfermedad de moderada a severa causada por Bartonella henselae.

Los gatos se contagian por la picadura de pulga.  

Los gatos infectados con Bartonella henselae por lo general no evidencian ningún signo de la enfermedad, pero hay que descartar esta enfermedad si tiene fiebre, endocarditis valvular, uveítis, conjuntivitis y blefaritis o gingivitis crónica.

Se recomienda tratar animales que tengan signos clínicos. Aunque los antibióticos reducen el nivel de bacteriemia en los gatos, no hay evidencia de que disminuyan la probabilidad de transmisión de la infección a los propietarios.

¿Podemos las personas contraer la enfermedad?

Sí. Las personas se pueden infectar con Bartonella henselae. Se trata de una zoonosis.

Los humanos se contagian  por  mordeduras o arañazos del gato si están contaminadas con heces de pulga o sangre del gato y en las heces de la pulga. 

 Los síntomas con frecuencia tienen lugar a los 3 a 10 días de haber recibido el mordisco o arañazo (contacto directo) de un gato infectado.

Inicialmente se desarrollará un sarpullido, ampolla o úlcera en el sitio de la herida.

También puede tener lugar la inflamación de los ganglios linfáticos. Por lo general, la enfermedad es auto limitante en 4 a 8 semanas.

En el caso de personas con sistemas inmunológicos comprometidos o débiles, la Enfermedad  por arañazo de gato supone un riesgo mayor. En estos casos, la enfermedad severa puede evolucionar en una infección en sangre y fiebre. La bacteria puede infectar los ojos, el sistema nervioso o causar lesiones cutáneas nodulares.

Se detectaron complicaciones, tales como daño cardíaco o infección hepática en 5‑16% de los pacientes.

¿Que medidas preventivas se pueden instaurar?

La mejor forma de prevenir la infección y la propagación de la enfermedad en gatos es el control de pulgas y evitar el contacto con otros gatos que no estén controlados. También hay que evitar la transfusión con sangre que no haya sido testada frente a esta bacteria.

Para evitar la transmisión de la enfermedad a las personas deben tomarse una serie de medidas:

Buen control de pulgas al adoptar a un gato o si el gato tiene acceso al exterior.

Evitar la interacción con gatos que puedan arañar o morder.

No fomentar el juego agresivo con los gatos cuyo estado de salud desconozcamos (evitar jugar con las manos o que nos cacen, etc.)

Lave las mordidas y arañazos de gatos de inmediato y a fondo con agua corriente y jabón.

Si se adopta un gato adulto es menos probable que esté infectado por bartonella spp.

Si un gato va a ser adoptado por una persona inmunodeprimida, preferiblemente debería ser uno doméstico que no hay estado en contacto con pulgas y debe ser testado frente a bartonella spp y toxoplasma spp. Si es positivo a bartonela no se recomienda que el gato sea adoptado por esa persona.

No permita que los gatos le laman heridas abiertas que usted pueda tener.

La fiebre por arañazo de gato no se transmite de persona a persona.