El síndrome braquicefálico y su tratamiento

El síndrome braquicefálico

Como su nombre indica, el síndrome braquicefálico afecta a las razas de tipo braquicéfalo, grupo en el que se encuentran entre otras, el Bulldog Inglés, el Bulldog Francés, el Boston Terrier, el Pekinés, el Carlino, el Shih-tzu, el Bóxer y el Lhasa-apso.

Este síndrome aglutina  varias anomalías:

·     Estenosis de los orificios nasales.

·     Paladar blando elongado.

·     Eversión de los sáculos laríngeos.

·     Colapso laríngeo.

·     Hipoplasia traqueal.

El paladar blando elongado está presente en el 87% de los perros con este síndrome,  y la combinación más frecuente es la de estenosis de narinas, paladar blando elongado y sáculos laríngeos evertidos en un 26%.

La hipoplasia de tráquea y el colapso laríngeo se consideran factores pronósticos negativos.

Las razas que más sufren este síndrome respiratorio son tanto el bulldog inglés como el bulldog francés.

Sintomatología del síndrome braquicefálico

Muchos propietarios de estas razas consideran algunos de los síntomas asociados a este síndrome como “normales” en ellos y los asumen como algo inherente a la raza de su perro.

De la misma manera que asumen que la esperanza de vida en estos perros es más corta que en otras razas.

Pero lo que no saben es que el principal motivo para que estos perros vivan menos es que sufren muchos problemas respiratorios a lo largo de su vida como consecuencia de estas malformaciones.

Los estridores y estertores, (lo que conocemos como ronquidos), y la dificultad respiratoria  después del ejercicio leve,  especialmente en ambientes húmedos, son los primeros signos clínicos de este síndrome.

Suelen sufrir toses, intolerancia al ejercicio, mayor susceptibilidad a un golpe de calor, mayor riesgo anestésico…

En los casos más severos pueden aparecer síncopes (pérdida de conocimiento) y los episodios de cianosis (color azulado de las mucosas) después del ejercicio o con el estrés.

Todos estos síntomas se agravan con el calor, por lo que se recomienda no pasearlos en verano en las horas centrales del día.

Tratamiento del síndrome braquicefálico

Afortunadamente hoy en día disponemos de estrategias para solucionar el llamado “síndrome braquicefálico”.

La cirugía correctora del síndrome braquicefálico mejora en gran medida la calidad de vida de estos animales.

Si se realiza en el momento adecuado (lo ideal es hacerla antes de los 2 años de edad) es definitiva y siempre alarga el tiempo de vida de los perros operados permitiéndoles disfrutar y ser felices.

La cirugía consiste en corregir la ELONGACIÓN DEL PALADAR BLANDO, el ESTRECHAMIENTO DE LOS CORNETES NASALES y, en ocasiones, la EVERSIÓN DE LOS SÁCULOS LARINGEOS.

Al realizar el procedimiento con el LÁSER CO2 disminuimos en gran medida los riesgos tradicionalmente asociados a esta cirugía.

No sangra, no se inflama, no lleva puntos, la intervención completa dura entre quince y veinte minutos y la recuperación es en pocas horas sin necesidad de hospitalización, con lo que se convierte en un procedimiento muy beneficioso para estos perros y con poco riesgo para su vida.