La displasia de cadera en el perro

La displasia de cadera

La displasia de cadera se caracteriza por una falta de congruencia entre el acetábulo de la cadera y la cabeza del fémur, lo que provoca laxitud coxo-femoral e inestabilidad articular, que es el origen del posterior desarrollo de osteoartrosis. Estas lesiones se convierten en irreversibles.

La displasia de cadera en el perro es una afección hereditaria y no congénita: el perro no nace con displasia, si no qué debido a diversos factores (ambientales, alimentarios, exceso de ejercicio, etc), unidos a un importante componente hereditario (50-60%), acaba desarrollando la enfermedad con el crecimiento. Solo los animales con genes de displasia la pueden desarrollar.

Los síntomas clínicos de la displasia de cadera son muy variables, desde ligeras cojeras, paso anormal , juntar los corvejones, dificultad de levantarse, dificultad de subir escaleras, cojeras, etc., hasta animales totalmente inválidos. Todo animal displásico con el paso del tiempo (6-8años) termina desarrollando en mayor o menor medida problemas locomotores, dolor crónico, etc.

Siempre se ha asociado la displasia de cadera al pastor alemán, aunque existen otras muchas razas con mayor o igual predisposición a sufrir displasia (mastín, san bernardo, rottweiler, etc.). Pregúntenos acerca del porcentaje de riesgo de sufrir displasia que presenta su perro.

Diagnóstico precoz de displasia de cadera

Para poder diagnosticar la displasia de cadera antes de que esta se desarrolle, se debe realizar un estudio radiográfico a los 4 meses de edad del animal. Este se debe realizar bajo anestesia general del paciente. Clasificaremos el grado de displasia del animal, que puede ser desde libre de displasia hasta tener displasia grave.

Si se diagnostica displasia a esta edad temprana esta se puede prevenir mediante técnicas quirúrgicas.

Prevención del desarrollo de displasia de cadera
  • A los 4 meses de edad:

La displasia a esta edad se puede prevenir mediante una técnica sencilla, con éxito y sin efectos secundarios, llamada Sinfisiodesis. Podemos combinar esta cirugía con otras como esterilizaciones o prevención de torsión gástrica en razas predispuestas.

 

  • A los 6 meses de edad:

Si nuestro perro ya tiene 6 meses aun estamos a tiempo de prevenir el desarrollo de displasia, aunque en este caso se trata de una técnica algo mas compleja y agresiva denominada Osteotomía Triple de cadera, con la que también se obtienen buenos resultados.

En animales mayores ya no podremos prevenir el desarrollo de la enfermedad.

Tratamiento de la displasia de cadera

Una vez se ha desarrollado la displasia de cadera, aparecen importantes fenómenos artrósicos que son irreversibles y degenerativos.

En éste caso solo podemos aplicar un tratamiento medico paliativo a base de condroprotectores (para reducir el desarrollo de artrosis) y antiinflamatorios (para reducir el dolor), o recurrir a técnicas quirúrgicas más agresivas, tales como artroplastia o prótesis de cadera.

Preguntas frecuentes
  •  ¿Por qué debo realizar el diagnostico de displasia a los 4 meses?

Porque si se detecta la enfermedad a esta edad, tenemos posibilidades reales de prevenirla mediante técnicas quirúrgicas.

 

  • ¿Si mi perro no tiene displasia a los 4 meses, puede desarrollarla en un futuro?

No está exento de que esto ocurra pero el porcentaje es muy bajo, para garantizar que no va a desarrollar displasia debería realizarse un nuevo estudio radiográfico a los 2 años de edad.

 

  • ¿Puedo cruzar a mi perro si es displásico?

Debido al alto componente hereditario de la enfermedad, solo deberían emplearse como reproductores animales libres de displasia, en caso contrario éstos pueden transmitirla.

 

  • ¿Qué pautas debo seguir con mi cachorro para evitar, en la medida de lo posible que desarrolle la enfermedad?

Evitar ejercicios exagerados en los animales en crecimiento, evitar una sobrealimentación durante la época de desarrollo, no dar suplementos alimenticios (calcio)...